PARTE B
LOS REYES
CATÓLICOS: LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO MODERNO.
1-LA UNIÓN DINÁSTICA.
-
El
matrimonio de Isabel y Fernando supuso la unión de las dinastías de los reinos
de Aragón y Castilla.
-
Cada reino
conservaba su política, su administración, sus leyes y su moneda.
-
Existencia
de aduanas y fronteras entre ellos.
-
Gobernados a
través de las Cortes de cada reino y de los Consejos.
2-EL AFIANZAMIENTO DE LA MONARQUÍA
AUTORITARIA.
Los Reyes católicos tomaron varias medidas para
recuperar el poder y quitárselo a la nobleza. Buena parte de ellas se tomaron
en las Cortes de Toledo (1480), como la fijación de la composición del Consejo
Real, las relaciones Iglesia-Estado,
la revocación de las concesiones hechas a la nobleza por Enrique IV y la creación de una comisión (presidida por el
confesor de la reina) para recuperar los impuestos usurpados por la nobleza.
Otras medidas fueron:
-
Creación de un ejército permanente, de tipo mercenario, ayudado por tropas reclutadas
por las ciudades.
-
Desarrollo de un cuerpo policial, la Santa Hermandad (Cortes de Madrigal), una milicia
popular pagada por los municipios y cuya misión era mantener el orden en las
zonas rurales.
-
Control por la corona de la justicia, impartida por las Chancillerías de Valladolid y
Granada.
-
Reforma y control de los principales Consejos (Real, de Castilla) eliminando en ellos el poder de
los magnates castellanos.
-
Centralización y reorganización de la Hacienda, e introducción de nuevos impuestos, con
lo que se aseguraban los ingresos de la corona.
-
Control de las órdenes militares (Calatrava, Santiago). Habían alcanzado un tremendo
poder en los reinos españoles, controlando a más de 1 millón de siervos y buena
parte del territorio de Castilla.
-
Establecimiento de la Inquisición y Tribunal del Santo Oficio para perseguir las
herejías y las disidencias políticas.
-
Control de la Iglesia. Obtuvieron del Papado privilegios como el patronato
(derecho a nombrar prelados) y el diezmo de América.
-
Reforzamiento de la unidad religiosa: los Reyes Católicos buscaban la unidad religiosa del
territorio. Por ello se decretó, en primer lugar, la conversión o expulsión en
caso contrario de los judíos (1492) y luego la de los musulmanes (1502). Aunque
muchos de éstos se convirtieron teóricamente, continuaron en secreto
practicando su antigua religión, hasta su total expulsión (1609).
3-UNIFICACIÓN TERRITORIAL.
a) Conquista de
Granada: era el último territorio musulmán
de la península. Éste pagaba a Castilla una cantidad de oro proveniente de
Sudán para no ser invadida. El 2 de enero de 1492: Rey Boabdil es derrotado y
Granada formaría parte de Castilla.
b) Anexión de
Navarra: ante los intentos franceses de anexionarse
Navarra, las tropas castellanas ocuparon Pamplona y Fernando (viudo de Isabel)
proclamaba la unión de Castilla y Navarra (1512), aunque Navarra seguiría
manteniendo sus leyes e instituciones.
4-LA REGENCIA DE FERNANDO
En 1504 fallecía la reina Isabel, quien dejaba como
heredera a su hija Juana y como regente a Fernando.
-Oposición de Felipe el Hermoso a la regencia de su
suegro. En 1505 las Cortes de Toro reconocen la regencia de Fernando y dictan
leyes por las que se instaura el mayorazgo en Castilla.
-Cortes de Valladolid (1506). Se reconoce como reyes a
Juana y Felipe. Fernando se retira a Aragón por la presión de la nobleza
castellana.
-Muerte de Felipe. Ante la inestabilidad mental de su
hija Juana, Fernando asume de nuevo la regencia, ayudado por el cardenal
Cisneros (1507).
-1516: muere Fernando y asume la regencia Cisneros,
hasta la proclamación en 1517 de Carlos I.
CARLOS I
(1516-1556): POLÍTICA EXTERIOR E INTERIOR.
A-POLÍTICA INTERIOR
-
Nieto de Los
Reyes Católicos e hijo de Juana (apodada “la Loca”).
-
Emperador de
Alemania tras la muerte de su abuelo.
-
Carlos I de España y V de Alemania: más territorios de los que jamás había tenido ningún
monarca europeo (Países Bajos, la España Peninsular, territorios hereditarios
de los Austrias y posesiones italianas y del continente americano).
-
1520: revuelta de las Comunidades por varios motivos: excesivos impuestos, nombramiento
de extranjeros en altos cargos, ausencias continuadas del rey, reducción de los
gastos de la corte y administración, control de la exportación de lana y una
rápida boda del rey.
-
Esta
revuelta consiguió ser aplastada aunque se llevaron a cabo la mayoría de las
peticiones de los rebeldes.
B-POLÍTICA EXTERIOR
-
Rivalidad con Francia: por tres zonas: Navarra, el antiguo Ducado de la
Borgoña y el Milanesado en Italia. Francia invade Navarra (1521), mientras que
Carlos cuenta con el apoyo del Papado (Adriano de Utrecht, su antiguo
preceptor) y de los príncipes Italianos. Derrota francesa en Pavía y Francisco
I es hecho prisionero.
-
Tratado de
Madrid: Francisco I cede la Borgoña a cambio de su libertad, pero se negó a
cumplirlo tras atravesar la frontera. Segunda guerra con Francia: ésta contaba
con el apoyo del Papado y de los príncipes italianos. Los ejércitos de Carlos
saquean Roma.
-
Tratado de
Cambray: España dueño absoluto de la península italiana y Francia recuperaba la
Borgoña.
-
El avance turco es detenido en el este de Europa, aunque los turcos contaban con el apoyo
de Francia y con los príncipes protestantes.
-
Expansión del luteranismo en Alemania y Países Bajos: Liga de Esmalkalda
(obligó a Carlos a firmar la Paz de Nuremberg). Nueva intervención de España en
la batalla de Mühlberg con victoria, aunque los protestantes se aliaron con
Francia lo que obligó a Carlos V a firmar la Paz de Augsburgo, por la que reconocía la libertad religiosa.
-
Se
estableció así el “Cuius Regis, Cuius Religio”.
Los habitantes de cada estado tendrán la religión de sus príncipes.
-
1556: Carlos
V abdica en su hijo Felipe II y muere en 1558
FELIPE II
(1556-1598): POLÍTICA INTERIOR Y EXTERIOR.
A) POLÍTICA
INTERIOR:
-
1557:
primera bancarrota debido a la gran deuda del estado.
-
1561: Madrid
capital del reino.
-
Sublevación
musulmana en Granada, guerra de las Alpujarras. Juan de Austria derrota a los
sublevados.
-
1575:
segunda bancarrota, que provoca el colapso del comercio lanero.
-
1580: Felipe
II heredaba Portugal. Toda la Península queda bajo un mismo monarca.
-
Felipe II
permitió que algunos asuntos administrativos se debatieran en un comité
oficioso, la Junta de Noche.
-
1596: se
declaraba la 3º bancarrota.
-
Muere en 1598 a los 71 años de edad.
B) POLÍTICA
EXTERIOR:
-
Prosiguió la
guerra contra el hereje y el infiel.
-
Expansión
turca por el mediterráneo: España, Papado y Venecia organizaron una Liga Santa
para detenerla. Victoria cristiana el 7 de octubre de 1571 en la batalla de
Lepanto.
-
Países
Bajos: la nobleza exigía la libertad religiosa y la eliminación de la
Inquisición en sus territorios. El rey no aceptó y los calvinistas se
levantaron profanando iglesias y rompiendo imágenes. El duque de Alba envió un
ejército que restauró el orden y ejecutó a los principales jefes de la
revuelta.
-
“Mendigos
del Mar”: unión entre católicos y protestantes contra España. Guillermo de
Orange, jefe de la unión.
-
Contraataque
español: debido a la bancarrota de 1575, los españoles saquean Amberes al no
ser pagados los soldados.
-
17
provincias reunidas en Gante en Estados Generales: negociación de una paz y
aceptación de una libertad religiosa. Juan de Austria acepta pero se rompe el
acuerdo debido a la ruptura de la tregua por los calvinistas.
-
Alianza de
las provincias católicas del sur (Liga de Arrás) con España y las del norte
protestante en la Unión de Utrecht.
-
Conflictos
con Inglaterra debido a la ayuda que le daba a la Unión de Utrecht. España
planificó un ataque contra Inglaterra con la Armada Invencible pero fue
derrotada por la marina inglesa y por las tormentas.
-
Llegada al
trono francés un rey protestante (Enrique IV) e intervención española en
Francia. La conversión al catolicismo de dicho rey hizo que consiguiese el
apoyo del papado contra España, la cual se retira de Francia.
-
Francia,
Papado, Países Bajos e Inglaterra se alineaban contra España. Debido a los
enormes gastos militares se declaró la tercera bancarrota.
-
1598 Paz de
Vervins: autonomía a los Países Bajos bajo Alberto de Austria.
-
Se podría
considerar a la política exterior de Felipe II como defensiva de los
territorios que ya poseía y de la unidad católica de éstos.
LAS REFORMAS
ECONÓMICAS EN EL REINADO DE CARLOS III.
-
Realizó un
programa de reformas políticas, sociales y económicas basado en las doctrinas
de la Ilustración.
-
Restricciones
a los derechos temporales del clero.
-
Aumento del proteccionismo
aduanero.
-
Limitaciones
a la explotación directa de las propiedades monacales.
-
Liberalización
progresiva del comercio con América (fin del monopolio de Cádiz).
-
Libertad de
comercio para el grano.
-
Institución
de las loterías como nueva forma de obtener recursos por la Hacienda.
-
Intento de
fomentar la industria y el comercio decretando que su práctica no cierra el
acceso a la nobleza y ennobleciendo a artesanos e industriales.
-
Creación de
manufacturas reales y apoyo a las fábricas de indianas.
-
Aparición de
las sociedades económicas de amigos del país.
-
1766: Crisis
en el sector agrario.
-
Realización
de informes (Expediente general) sobre los problemas de la agricultura.
-
Medidas
agrícolas: congelación de alquileres, obras públicas (caminos, regadíos),
algunas mejoras técnicas, colonización interior (con ensayos de colectivismo
agrario en Sierra Morena).
-
No se
plantea la medida más necesaria: el cambio de la estructura de la propiedad de
la tierra.
Todas estas reformas erosionaban los
privilegios de nobleza y clero y de los gremios, por lo que éstos incitaron
revueltas, como fue el caso del Motín de Esquilache
EL
REINADO DE ALFONSO XIII (1902-1923)
-PRIMER PERÍODO (1902-1917)
1-Etapa de inestabilidad (1902-1907)
Evolución política:
El país sigue atrasado con
respecto a Europa.
Prosigue el sistema de la
Restauración: dominio de las oligarquías, caciquismo. Decadencia del sistema (crisis de los partidos, erosión del
caciquismo). Regeneracionismo.
Inestabilidad política: intervencionismo en política del rey, crisis de
los partidos del turno.
Gobiernos conservadores
(1903-5). Silvela: regeneracionismo. Crisis interna.
Gobiernos liberales (1905-7). Luchas internas y rotación de líderes por
edad. Problemas alrededor del ejército y con el nacionalismo catalán: formación
de Solidaridad Catalana (catalanistas, republicanos). Enfrentamientos
conservadores-liberales por las relaciones Iglesia-Estado. Creciente
descomposición de los partidos del turno, gobiernos efímeros.
Desarrollo
de las fuerzas políticas:
nacionalismos: crecimiento debido al regeneracionismo, la crisis del
nacionalismo español (98), la reacción a los cambios económicos y sociales y el
renacimiento cultural.
*nacionalismo catalán: cultura e identidad nacional propias. Factores aglutinantes:
proteccionismo, desarrollo económico, renacimiento cultural, federalismo y
tradicionalismo político. Configuración como movimiento autónomo (Lliga
Regionalista, 1901) de derechas (burgués). Líderes de categoría (cambó, Prat de
la Riba). Evolución hacia el centro,
regeneracionismo que se extiende a toda España.
*nacionalismo vasco: identidad cultural, atacada por el proceso de
uniformización. Profundos cambios sociales. Sabino Arana: nacionalismo xenófobo
y extremista.
Carácter
popular. Moderación final de los postulados que permite una mayor expansión.
*nacionalismos valenciano y gallego: desarrollo lento y escaso.
republicanismo: aumento del apoyo por el regeneracionismo, sobre todo en
las ciudades. División en tendencias,
aunque con períodos de unidad (Unión Republicana, 1903). Fundación de nuevos
partidos de tipo demagógico.
2-Etapa de
estabilidad (1907-1917)
Evolución
política:
1907: gobierno conservador de Maura. Intentos
de integrar a la población en el sistema.
Regeneracionismo
conservador.
Leyes económicas y de orden
público.
Acercamiento Maura-Cambó.
Julio 1909: Semana Trágica de Barcelona. Octubre: el rey destituye a Maura
y da el gobierno a los liberales (Moret)
1910: gobierno Canalejas. Buena acogida
popular.
Leyes populares (impuestos
directos progresivos, servicio militar)
Relaciones con los
catalanistas (ley de mancomunidades)
Distanciamiento
Iglesia-Estado (ley del candado)
Noviembre de 1912:
Canalejas, asesinado. Se agudiza la decadencia del sistema.
1913: gobierno de Dato, casi dicatatorial.
Primera Guerra Mundial.
Neutralidad, ventajas económicas.
Aprobación de la ley de
mancomunidades y formación de la Mancomunidad de Cataluña.
1915-17: sucesivos
gobiernos liberales, muy inestables.
Desarrollo de las fuerzas políticas:
Catolicismo: aún subsiste el integrismo. Fracasan los intentos de crear
sindicatos católicos (Círculos obreros, Vicent). Asociación Católica Nacional
de Propagandistas.
Movimiento obrero: poca conflictividad social por el tradicionalismo. La
labor social del Estado es escasa e insuficiente ante los graves problemas.
Anarquismo: predominante, objetivos revolucionarios, acciones violentas.
Creación de la CNT (1910), perseguida pronto por el Estado.
Socialismo: escasa expansión e implantación (PSOE, UGT). Mezcla de
revolución y reformismo.
Transformaciones económicas
Hasta la Primera Guerra mundial:
Consecuencias económicas
positivas de la derrota colonial. Repatriación de capitales.
Fuerte proteccionismo por
la competencia de los países nuevos.
Modernización, en distinto
grado, de todos los sectores productivos.
Agricultura: mejoras en el
trigo, el olivo y la vid. Difusión de los cultivos de exportación y especialización regional. Subsisten los
males estructurales.
Desarrollo del sector
bancario.
Cambios en la Hacienda
Pública y mejora de la Deuda.
Industria: desarrollo de la siderurgia vizcaina y de la industria
auxiliar. La industria catalana sigue modernizándose. Electrificación. Subsisten
los males estructurales.
Aumento de la emigración
campo-ciudad y al extranjero.
Efectos de la Primera Guerra Mundial:
Pánico financiero inicial, superado desde 1915 por las exportaciones y el
aumento de la producción nacional.
Fuertes beneficios
empresariales, superávit exterior. Nacionalización de la economía.
Inflación, desempleo y
crisis social tras la guerra.
-CRISIS DE
LA MONARQUÍA CONSTITUCIONAL.
1-Crisis de 1917.
Crisis social:
Inflación fuerte, que
afecta a las clases populares y medias. Agitación social, protestas.
Malestar en el ejército: inflación, exceso de oficialidad, dicotomía
ejército peninsular-africano. Formación de Juntas de Defensa, que fuerzan la
dimisión de García Prieto.
Protestas obreras: huelga
general (agosto, UGT), fuertemente reprimida.
2-Gobiernos de concentración (1918-19)
Fraccionamiento de los partidos del turno, e intentos de atraerse a los
catalanistas y a las Juntas. Caída de García Prieto: no se encuentra sustituto.
Gobierno Nacional de Maura
(1918), inoperante y de corta duración.
Gobierno de García Prieto:
agravamiento del problema catalán.
Gobierno Romanones (12-1918, 4-1919): prosigue el problema catalán,
agravado por la agitación social
en Barcelona.
3-Gobiernos conservadores (1919-1921).
Gobiernos de Maura, Sánchez
de Toca, Allende Salazar y Dato.
Empeora la situación en Barcelona. El asesinato de Dato echa abajo la
concentración conservadora.
4-El desastre de Marruecos y la intervención
en política del ejército.
Territorio difícil y hostil.
Guerra impopular y sin estrategia definida.
Desastre de Annual y
acusaciones contra los políticos, el rey y el ejército.
Gobiernos de Maura, Sánchez Guerra y de concentración liberal. Crisis del
sistema cada vez más aguda, aunque la
oposición carece de fuerza para derribarlo.
5-Movimientos obreros y católicos.
Notable crecimiento del movimiento obrero desde 1914. Fuerte agitación
social en Andalucía y Cataluña. Radicalización de la CNT y aumento de la
violencia. Fuerte crecimiento de la UGT. Nacimiento del PCE.
Tendencia modernizadora en el catolicismo a partir de 1916. Extensión de
los sindicatos agrarios católicos
(CONCA).
LA
DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA
El hecho de que en España se instaurara una dictadura militar en 1923 no
debe ser visto como un acontecimiento aislado, sino situado en la corriente
general de tendencia hacia el autoritarismo que se extendió por Europa tras un
inicial entusiasmo democrático. La crisis social y económica de la posguerra y
la decepción que para muchos supuso la aparente incapacidad de los regímenes
democráticos para solucionar los problemas facilitaron el ensayo de soluciones
autoritarias en países sin auténtica tradición democrática y con una
industrialización escasa.
1-EL GOLPE DE ESTADO
La gravedad de la situación política en 1923 llegó hasta tal punto que
durante el verano Alfonso XIII barajó la posibilidad de nombrar un gobierno
militar de transición que fuera aceptado por los políticos y que permitiera la
vuelta a la normalidad constitucional, una vez estabilizada la situación. Pero
ante las opiniones en contra el rey no tomó esta iniciativa. También los
conspiradores intentaron un acercamiento al monarca previo al golpe para lograr
su apoyo, pero pronto desistieron y decidieron organizarse sin contar con él.
El 13 de septiembre se desencadenaba el golpe de Estado militar. La
resistencia gubernamental fue mínima, dimitiendo la mayor parte de los
ministros, mientras que el golpe recibía la conformidad y el apoyo de buena
parte de la clase política y de la sociedad españolas; incluso fue recibido por
muchos con entusiasmo, ante el ansia general de cambio y reforma que se
extendía entre la población. Se puede afirmar incluso que, en un primer
momento, no hubo oposición alguna a Primo de Rivera. Alfonso XIII, por su
parte, calló primero y apoyó después el golpe.
El golpe de Estado no pretendía la permanencia indefinida del ejército en
el poder, sino entregar éste a personalidades civiles que se hubieran mantenido
al margen de la actuación política en el sistema de la Restauración; es decir,
a políticos no profesionales. Primo de Rivera hizo público un programa en el
que no se enunciaban soluciones concretas, pero que estaba impregnado del
regeneracionismo tan de moda y de un vocabulario sorprendente.
En un principio tan sólo los políticos republicanos mostraban ciertas
reticencias hacia el nuevo régimen, así como algunos intelectuales (Unamuno,
Azaña, Pérez de Ayala) y anarquistas y comunistas, aunque ambos carecían de
fuerza para oponerse de forma efectiva al golpe.
2-EL IDEARIO Y LAS REFORMAS POLÍTICAS
En un principio se consideró que la Dictadura era un régimen temporal,
consideración apoyada por el propio Primo de Rivera, quien basaba su
popularidad inicial en haber convertido en leit motiv de su programa el
regeneracionismo que toda la sociedad española compartía y anhelaba. El general
negaba incluso el carácter dictatorial de su régimen, afirmando que no existía
un poder personal sino, en todo caso, una dictadura democrática. Nunca descuidó
Primo de Rivera el contacto directo con las masas populares, mezclando además
en su actuación la política con la moral; ello tenía como consecuencia que en
muy pocas ocasiones se solucionasen con éxito los problemas. El general, de un
modo un tanto simplista, consideraba que la bondad, la laboriosidad, la
sinceridad y su propia experiencia vital serían suficientes para solucionar los
problemas del país. Él mismo sería el "cirujano de hierro" del
que había hablado el regeneracionista Joaquín Costa, encargado de aplicar
dichas soluciones.
Para Primo de Rivera la regeneración política era una tarea fundamental y
prioritaria, dedicándose desde un principio a ella. Centró su actuación en la
persecución del caciquismo, utilizando básicamente dos métodos: la intervención
del gobierno a nivel local y la toma de medidas legislativas a nivel nacional.
En el primer nivel, entre septiembre de 1923 y abril de 1924 se inició la
persecución de los caciques de los pueblos y se prohibieron las
recomendaciones. Para ello se disolvieron todos los Ayuntamientos y las
Diputaciones Provinciales, siendo sustituidos por los vocales asociados. Los
gobiernos civiles fueron ocupados por militares, quienes fueron encargados de
llevar a cabo una labor de investigación en los municipios pequeños. En casi
todos los ayuntamientos españoles se descubrieron casos de inmoralidad y
corrupción.
En cada partido judicial se encomendó la investigación a unos delegados
gubernativos pertenecientes al ejército. Pero en la práctica esta labor tuvo
escaso éxito, ya que los militares no eran ajenos a los defectos del resto de
los españoles, y se dieron entre los delegados gubernativos numerosos casos de
corrupción (algunos se convirtieron en auténticos caciques), mientras que otros
encontraban bastantes impedimentos por parte de las autoridades judiciales
locales. Estos impedimentos desembocarían en un enfrentamiento directo entre
Primo de Rivera y la totalidad del poder judicial, que se agravaría a partir de
1928, cuando la popularidad de la Dictadura comenzó a decrecer. El propósito
inicial del dictador de separar administración de justicia y política acabó con
la intervención directa del gobierno sobre el poder judicial.
Se dictaron nuevas normas para la persecución del terrorismo, aunque fueron
poco efectivas, mientras que se realizaban muchos proyectos para cambiar la
legislación nacional; sin embargo muy pocos de ellos acabaron por concretarse.
La reforma electoral que establecería un sistema de representación proporcional
no llegó a convertirse en realidad; lo mismo ocurrió con la pretendida reforma
del Senado. Sí se elaboró y aplicó un Estatuto Municipal de tipo marcadamente
autonomista y descentralizador, aunque su aplicación sólo se llevó a cabo en
aquellos aspectos que no chocaban con la existencia en España de una dictadura.
La labor de regeneración política de Primo de Rivera exigía la creación de
una nueva política. A tal fin respondía la creación de un partido único, la
Unión Patriótica, al que Primo de Rivera no daba una finalidad y un destino claros
y cuya vinculación con el gobierno era más que confusa.
En abril de 1924 se oficializaba la Unión Patriótica, que pasaba a ser
dirigida por un militar miembro del Directorio. No obstante el partido único no
se comportaba como tal, y no lo haría hasta años después, hasta el comienzo del
declive de la Dictadura, ya que el propio Primo de Rivera carecía de una idea
clara sobre qué hacer con él. En cuanto al ideario político, éste no existía en
un principio, y cuando empezó a enunciarse sus principios recordaban a los de
la derecha tradicional católica, más que a los del fascismo. En realidad este
partido fue una entidad circunstancial y oportunista que tan sólo existía por
el apoyo que recibía del gobierno.
El partido del régimen incluyó en sus filas a muchos de los antiguos
caciques, y permitió la creación de nuevos cacicazgos, lo que echó por tierra
su pretendida tarea regeneracionista. La militancia tenía un origen ideológico
tremendamente heterogéneo, lo que era muestra de la falta de una ideología. Además,
nunca llegó a ser un auténtico partido único, ya que existían otros, y la
propia Unión Patriótica nunca mostró intenciones de acabar con ellos.
Los principales apoyos de la Dictadura fueron los mauristas, los católicos,
los tradicionalistas y los conservadores. Los verdaderos fascistas consideraban
al régimen como algo prosaico y poco moderno, mientras que algunos
intelectuales (Ramiro de Maeztu, Eugenio D'Ors) abogaban por que tuviera un
carácter estable y permanente.
En última instancia se puede decir que la Dictadura no fue un antecedente
inmediato de la República, sino que más bien significó un paréntesis que no
produjo un cambio radical en la vida política del momento; se mantuvo un
caciquismo que antes permitía una libertad considerable, pero se eliminó esa
libertad.
3-LA PERSECUCIÓN DEL CATALANISMO Y LA CUESTIÓN
DE MARRUECOS
Estas dos cuestiones habían sido dos de los principales factores que
desencadenaron la crisis del sistema de la Restauración y el advenimiento de la
Dictadura de Primo de Rivera. A ambos se enfrentaría éste último desde
posiciones netamente conservadoras.
A-LA
PERSECUCIÓN DEL CATALANISMO Y DE LOS REGIONALISMOS
El regeneracionismo del que hacía gala Primo de Rivera tenía numerosos
puntos de contacto con el que predicaban los grupos regionalistas y
nacionalistas, por lo que parecía lógico pensar que las relaciones entre ambos
serían armoniosas. En un primer momento muchos miembros de la Lliga mostraron
su satisfacción por la instauración de la Dictadura. Se llegó a creer al
principio que el mismo dictador pretendía respetar las aspiraciones y logros
regionalistas. Pero pronto se vio que la Dictadura, lejos de favorecer a los
regionalistas, derivaba hacia un marcado centralismo.
Apenas cinco días después del triunfo del golpe se prohibió el uso del
catalán en los actos públicos, al tiempo que se sancionaba a algunas
publicaciones vinculadas al catalanismo más radical. En marzo de 1925, tras la
publicación del Estatuto Provincial (muy restrictivo en cuanto a la
constitución de regiones), desaparecía la Mancomunidad de Cataluña. En los años
siguientes la animadversión del dictador hacia todo lo catalán fue creciendo, al
igual que su rechazo a cualquier tipo de autonomía regional. Se lanzó una
campaña de presión contra la Lliga, y de represión contra los catalanistas más
radicales, los jóvenes de Acció Catalana. La política de Primo de Rivera acabó
por ofender a todos los sectores de la sociedad catalana con su persecución de
la lengua y la cultura de la región.
Como consecuencia de esta política el catalanismo burgués y moderado
representado por Cambó fue perdiendo influencia, siendo sustituido en los años
30 por otro mucho más radicalizado cuya cabeza visible era Francesc Maciá,
quien se convertiría en un símbolo de la resistencia nacional catalana.
En el País Vasco se desencadenó también una persecución inmediata contra
los sectores radicales del nacionalismo, mientras que los más moderados
colaboraban en un principio con la Dictadura, aunque su actividad se vio
limitada exclusivamente a manifestaciones culturales. En Galicia se persiguió a
aquellas personas a las que se identificaba con el nacionalismo. En general
puede decirse que la Dictadura hizo parecer que los problemas nacionalistas
habían desaparecido, pero en realidad lo único que consiguió fue radicalizar
las posturas nacionalistas y enfrentar a las instituciones monárquicas con el
nacionalismo de una forma irreversible.
B-LA
CUESTIÓN DE MARRUECOS
Primo de Rivera se había mostrado siempre abandonista en cuanto a
Marruecos, consciente de la impopularidad de la guerra en España y de la escasa
capacidad técnica del ejército. Por ello intentó en un principio negociar con
Abd-el-Krim, aunque no obtuvo resultados.
Este fracaso y las nuevas circunstancias impusieron al general una política
distinta a la que deseaba. La retirada a finales de 1924 de Yebala y Xauen ante
la sublevación indígena acabó en una nueva catástrofe cuando Abd-el-Krim lanzó
a sus fuerzas al ataque. La rebelión se extendió y el líder rifeño consiguió
nuevas victorias que parecían darle el triunfo definitivo sobre las fuerzas
españolas. Estos reveses causaron una profunda decepción en el ejército de
África, que comenzó a protestar contra el dictador y su política.
Ante el peligro para su estabilidad en el poder, Primo de Rivera asumía personalmente
el mando en Marruecos. Mientras tanto
los rifeños, convencidos de la derrota definitiva del ejército español, se
lanzaron contra las posesiones francesas en la primavera de 1925. Ello precipitó
la colaboración entre Francia y España, que se concretó en la acción militar
coordinada y en la lucha común contra el tráfico de armas. El 8 de septiembre
de 1925 se producía el desembarco de Alhucemas, que sorprendía al enemigo por
la espalda y cortaba en dos el territorio que controlaba, mientras los
ejércitos español y francés atacaban por tierra hasta conquistar en abril de
1926 todo el territorio rifeño. A partir de 1927 la guerra acabó de forma
definitiva, y Marruecos dejó de ser un problema central de la política
española.
La victoria en Marruecos fue sin duda el mayor éxito de Primo de Rivera, y
sentó las bases de la política exterior del régimen. También fue fundamental
para que el general permaneciese en el poder, al haber solucionado un problema
que había sido la pesadilla de los gobiernos españoles durante treinta años.
4-LA EVOLUCIÓN POLÍTICA DE LA DICTADURA
(1925-1930)
A-EL
DIRECTORIO CIVIL DE 1925
El primer gobierno formado por Primo de Rivera tras el golpe estuvo formado
exclusivamente por militares, siendo nombrado él mismo Ministro Único por el
rey.
Pero en diciembre de 1925, una vez encauzada la cuestión de Marruecos, el
dictador nombró un nuevo gobierno integrado en su mayor parte por
personalidades civiles, intentando volver a un régimen de normalidad. Este
nuevo gobierno debía asumir plenamente la labor de regeneración del país,
aunque comenzaban a hacerse patentes las dificultades que el propio régimen
tenía para volver a una normalidad constitucional, así como su tendencia a
perpetuarse en el poder.
En 1926 Primo de Rivera realizó un plebiscito informal para probar el apoyo
popular que tenía y presionar al rey, intentando que éste aceptara la
convocatoria de una Asamblea Consultiva no electa cuyo cometido sería preparar
el camino para la vuelta a la legalidad. Pero Alfonso XIII se negó. Nuevamente
fue convocada la Asamblea Nacional Consultiva, con la misma misión de preparar
la vuelta a la legalidad. El rey tuvo que ceder, y la Asamblea se reunía en
febrero de 1928.
Compuesta por elementos adictos en su mayoría al régimen y elegidos por
éste, la Asamblea Consultiva tenía dos misiones fundamentales: crear unas
nuevas instituciones y fiscalizar la labor del gobierno. Se llegó a elaborar un
anteproyecto de Constitución que contenía claras limitaciones en el ejercicio
de los derechos y que se parecía demasiado a algunas constituciones anteriores
por los poderes que otorgaba al rey, sin acercarse tampoco al fascismo ni
introducir elementos nuevos u originales. Puede decirse, por tanto, que la
Dictadura fue incapaz de elaborar una base legal y política y un entorno
institucional diferentes de las que habían existido en el pasado.
B-EL FINAL
DE LA DICTADURA
A partir de 1928 el régimen de Primo de Rivera entró en una crisis que
desembocaría finalmente en su desaparición. Agotado ya el crédito que sus escasos
éxitos le habían otorgado, y con amplios sectores sociales descontentos, una
serie de factores iban a conjuntarse para minarla progresivamente hasta su
desaparición.
Estos factores son muy diversos. En primer lugar la enfermedad del propio
dictador, una diabetes que le llevaría a la muerte. En segundo lugar Primo de
Rivera y su régimen habían demostrado su incapacidad para levantar un nuevo
sistema político acorde con la realidad del país, perpetuando muchos de los
vicios del antiguo. Por otra parte la oposición iba despertando de su letargo,
y su actuación se acrecentaba, al tiempo que se ampliaba la crítica al sistema.
Dentro del mismo ejército se tramaban constantemente nuevas conspiraciones para
acabar con él.
La reacción de Primo de Rivera fue aumentar la dureza de su actuación,
aunque veía esta mayor dureza como una solución provisional a un problema que
necesitaba de otro tipo de respuestas. Después barajó la opción de abandonar el
poder, a pesar de los riesgos que ello podía entrañar para la estabilidad de la
monarquía. A finales de 1929 elaboró un plan que se basaba en la elección de
una nueva asamblea única, que no fue aprobado por el rey.
Simultáneamente aumentaba la conflictividad social al compás del deterioro
de la economía. Las huelgas se dispararon a partir de 1929, mientras las
conspiraciones militares se hacían cada vez más evidentes. La base de apoyo
para la Dictadura era mínima, y Primo de Rivera se decidió finalmente por el
abandono del poder, saliendo de España el 28 de enero de 1930 y muriendo poco
después en París.
La Dictadura había fracasado finalmente en sus deseos iniciales de lograr
la regeneración del país. Se había apuntado algunos éxitos importantes, como la
solución a la cuestión de Marruecos o las mejoras económicas; pero estos éxitos
habían sido posibles en gran medida gracias a una coyuntura favorable, y faltaban
en ellos algunas actuaciones que hubieran rebajado fuertemente la
conflictividad social, como es el caso de una reforma de las estructuras
agrarias. Además la crisis financiera del Estado y los efectos del crack del 29
comenzaban a hacerse notar con fuerza, desencadenando una creciente crisis
económica. En política el balance fue claramente negativo, pero la
responsabilidad de este fracaso fue atribuida al rey, a quien se culpó de
permitir primero y mantener después el régimen de Primo de Rivera. Este hecho
tendrá consecuencias muy importantes en un corto espacio de tiempo.
LA SEGUNDA
REPÚBLICA.
1-PRIMERAS MEDIDAS Y PRIMEROS PROBLEMAS
-Necesidad de reformas profundas para crear un nuevo
sistema político.
-Nuevo
gobierno provisional. Presidente: Alcalá Zamora. Medidas basadas en el
Pacto de San Sebastián:
-Medidas
agrarias urgentes para evitar una sublevación en el campo.
-Medidas
educativas.
-Medidas
militares (juramento de lealtad, revisión de ascensos).
-Cuestión catalana: creación de la Generalitat
y aplazamiento de la instauración del Estatuto (acuerdos con ERC).
-Medidas
contra la Iglesia y primeros roces entre Iglesia y Estado.
2-EL BIENIO DE IZQUIERDAS
-Elecciones a cortes constituyentes. Victoria de los republicanos de izquierda (PSOE,
Partido Radical Socialista). Derrota de las derechas. Gobierno ordinario
presidido por Azaña. Alcalá Zamora, presidente de la República.
-Constitución
de 1931: elaboración y características.
-discusiones parlamentarias: fuertes discrepancias en
las relaciones Iglesia-Estado y la organización territorial del país.
-características de la constitución de 1931:
constitución democrática y muy minuciosa. Organización en comunidades autónomas
con tres niveles de competencias: del Estado, compartidas y de las comunidades.
División de poderes (ejecutivo, legislativo, judicial). Amplia declaración de
derechos. Separación Iglesia-Estado.
-Actuación política en la República de izquierdas.
-La cuestión
religiosa: desarrollo de leyes laicas y cierto revanchismo.
-Educación: muchos proyectos y falta de recursos. La
prohibición a las órdenes religiosas de impartir la enseñanza está a punto de
provocar un desastre educativo.
-Reformas militares: juramento de lealtad a la
República (o retiro con sueldo íntegro) para eliminar el exceso de oficiales.
Reorganización del ejército.
-Seguridad interior: ley de defensa la República y
represión contra los enemigos de la República.
-Desarrollo de las autonomías: fuerte debate en el
parlamento. Aprobación del estatuto de Cataluña: amplia autonomía lingüística y
administrativa. Retraso de la aprobación del estatuto del País Vasco por el
carácter confesional del PNV. Otras regiones no llegan a ver aprobados sus
estatutos.
-Legislación y actuación social: fuerte aumento del
paro por la crisis del 29. Gran esfuerzo de legislación laboral por largo
Caballero. Impulso a los seguros sociales. Fuerte oposición de la CNT y falta
de paz social.
-Reforma agraria: situación grave en el campo. Ley de
bases de reforma agraria: creación del
IRA, expropiación de tierras y reparto a los campesinos sin tierras. Oposición
de propietarios, derechas y algunos partidos republicanos (PNV; radicales).
Intentos de diversificar los cultivos y aumentar los rendimientos. La reforma
agraria se convierte en un arma de doble filo.
-Los grupos de oposición: monárquicos: escasa
influencia y apoyo a la formación de un partido fascista (creación de la
Falange). Anarcosindicalismo: fuerte oposición de la CNT a la República.
-Crisis del gobierno republicano socialista: escasa
estabilidad del gobierno, incidentes en el campo (Arnedo, Casas Viejas), avance
de la derecha en las elecciones municipales, crisis en el partido radical
socialista y dimisión de Azaña (7 de septiembre de 1933). Convocatoria de
elecciones para noviembre. Formación de la CEDA y división republicana.
Victoria de la derecha.
3-LA REPÚBLICA DE DERECHAS.
-Los gobiernos
del bienio y su actuación:
La Ceda, aunque victoriosa, planea
una estrategia paulatina en tres etapas para controlar el gobierno y el
parlamento y cambiar por completo o liquidar la República. Etapas de gobierno:
a-etapa de predominio radical: la Ceda no participa en
el gobierno pero lo apoya.
b-etapa radical cedista: la Ceda entra en el gobierno
con los radicales, pero no es mayoritaria en éste. Revolución de 1934.
c-etapa de gobiernos técnicos, ante la negativa de
Alcalá Zamora a dar el gobierno a Gil Robles.
-La obra de los gobiernos de derechas. Críticas matizables según el momento y el ámbito de
actuación.
*política agraria: contra reforma agraria, aunque con
actuaciones distintas según los
ministros. En general, balance negativo, con la detención de la reforma
agraria.
*política
militar: promoción de los militares antirepublicanos.
*política social y laboral: mayor presión patronal y
ofensiva contra sindicatos tras la revolución de octubre de 1934. Aumento del
paro.
*intentos de revisar la constitución en sentido
dictatorial, aunque sin éxito por la falta de acuerdo entre los partidos
gobernantes.
-Los sucesos de octubre de 1934 y la formación del
Frente Popular.
*La revolución de octubre de 1934: llegada de
ministros de la ceda al gobierno y llamamiento del socialistas a la huelga
general revolucionaria. Fuertes enfrentamientos sobre todo en León, Asturias,
País Vasco y Madrid. Intento de secesión catalana. El gobierno aplasta la
revolución y desencadena una fortísima represión. Convencimiento de las derechas
de que el ejército es la única barrera ante una hipotética revolución
bolchevique.
*La formación del frente popular: el fracaso de la
revolución de octubre convence a los republicanos de izquierdas de la necesidad
de unirse para derrotar al gobierno de derechas. Se forma así el Frente
Popular, en el que entran toda las fuerzas de centro izquierda e izquierda
salvo el partido nacional republicano y los anarquistas. Acuerdos con partidos
regionales.
4-EL FRENTE POPULAR.
-Las elecciones de febrero de 1936: las derechas acuden divididas y el voto se polariza
entre derechas e izquierdas. Victoria del Frente Popular por un escaso margen.
Formación de un nuevo gobierno presidido por Azaña.
-La acción política: base de apoyo poco sólida, ya que el Frente se asienta sobre una amplísima
diversidad ideológica y un acuerdo de mínimos. Aplicación del programa del
Frente Popular: amnistía general para los presos políticos, restablecimiento
del estatuto de Cataluña, restablecimiento de la reforma agraria. Vuelve el enfrentamiento
entre Iglesia y Estado. Alcalá Zamora es destituido y Manuel Azaña es nombrado
presidente de la República (hecho muy grave para el carácter democrático de la
República).
-El deterioro de la situación: incapacidad del gobierno de Casares Quiroga.
Enfrentamientos entre la CNT y la UGT, así como en el seno del PSOE.
Crecimiento del partido comunista y de la Falange. Aumento de la violencia
callejera y de la conflictividad laboral. El gobierno se ve desbordado.
Diversas conspiraciones derechistas preparan un golpe de Estado que estalla
tras los asesinatos del teniente Castillo y de Calvo Sotelo.
EVOLUCIÓN POLÍTICA DEL FRANQUISMO
1-FUNDAMENTOS POLÍTICOS
-Ideario
político de Franco poco extenso; pragmatismo.
-Principios
rectores: orden y autoridad, catolicismo consustancial a España, nacionalismo,
negación de la pluralidad. Es un dictador clásico, no fascista.
-Falta de
legitimidad.
-Apoyos:
burocracia del Movimiento, ejército, clero, clases altas, clases medias
conservadoras y funcionarios.
2-ESPAÑA DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
(1939-1945).
A-POLÍTICA
EXTERIOR.
-Neutralidad
y alineamiento inicial con las potencias del Eje, aunque sin cortar los lazos
con los aliados por la necesidad de sus suministros.
-Posterior
alejamiento del Eje y acercamiento a los aliados bajo la presión de éstos.
-España
queda convertida en un paria internacional al acabar la guerra.
B-EVOLUCIÓN
POLÍTICA INTERIOR.
-Desmantelamiento
del marco legal de la República.
-Concentración
de poder en manos de Franco. Creación de unas Cortes.
-Diversidad
en el franquismo. Radicalismo falangista, contrarrestado por el aumento de
importancia del ejército.
-Intentos de
restauración borbónica, sin éxito.
-Vigilancia
y encuadramiento de la población. Culto a la personalidad del Caudillo. Fuerte
represión de los vencidos y desaparición de la oposición.
3-LOS AÑOS DEL AISLAMIENTO (1945-1951).
-Situación delicada por la victoria
aliada. Aislamiento internacional y retirada de embajadores.
-No se produce la esperada intervención
internacional para derribar a Franco. Acciones del maquis, que acaban
beneficiando a Franco. Los republicanos en el exterior, muy divididos.
-Campaña de propaganda interna y medidas
cosméticas para mejorar la imagen del régimen.
-Nuevo gobierno con católicos destacados
para romper el aislamiento.
-Nuevas leyes: Ley de Referéndum Nacional,
Fuero del Trabajo, Ley de Sucesión de 1947 (que restaura en teoría la monarquía
a la muerte de Franco).
-Conspiraciones monárquicas y diferencias
con el heredero don Juan de Borbón.
-Nuevas instituciones: Consejo de Regencia
y Consejo del Reino.
-Todas las nuevas leyes e instituciones
tienen un solo objetivo: legitimar a Franco y hacerlo irremovible.
4-LA CONSOLIDACIÓN DEL FRANQUISMO (1951-1959)
A-EL FINAL DEL AISLAMIENTO
INTERNACIONAL.
-El comienzo de la guerra fría y la
situación estratégica de España aumentan el interés estadounidense. Progresiva
normalización internacional.
-1953: Concordato con el Vaticano:
ventajas para la Iglesia, que se vincula al Estado. Aparece el
Nacional-Catolicismo.
-1953: Acuerdos con USA. Acuerdo
militar bilateral, dada la imposibilidad de que España entre en la OTAN.
-1955: Entrada en la ONU. Mejora de
las relaciones con la URSS y los países árabes. Independencia del protectorado
de Marruecos y conflictos con este país.
B-POLÍTICA INTERIOR.
-La oposición comienza a
reorganizarse. Aunque desaparece el maquis, surgen las primeras protestas
(huelgas, protestas en la universidad). Surgen disidencias en el franquismo.
Las huelgas se extienden, aumentando la represión.
-Formación del gobierno de 1957:
Carrero Blanco y López Rodó. Pervivencia de los ideales de 1936 (Ley de
Principios del Movimiento Nacional de 1958). Los tecnócratas entran en puestos
de responsabilidad.
C-EL NACIONAL-CATOLICISMO.
-La defensa del catolicismo, nexo de
unión entre las fuerzas vencedoras en la guerra.
-Resurgir del catolicismo
fundamentalista. Política social basada en la doctrina católica. La Iglesia
obtiene amplias parcelas de poder y aumenta fuertemente su influencia.
-Aumento de la importancia y el poder
del Opus Dei.
-Disminución de la actividad
religiosa a partir de finales de los 50. Aparecen críticas al franquismo en la
Iglesia.
5-CRECIMIEMTO ECONÓMICO E INMOVILISMO POLÍTICO (1959-1969).
A-AUMENTO DE LA OPOSICIÓN AL
RÉGIMEN.
-Dos tendencias:
reformista-rupturista y plenamente rupturista.
-Oposición creciente en
la universidad, respondida con la represión.
-Aumento del poder de
los sindicatos, sobre todo de CCOO.
-Oposición cada vez
mayor desde la Iglesia católica, que constituye una desagradable sorpresa para el régimen.
-Nacimiento de ETA
(1959)
-Nacionalismo catalán
moderado y con fuerte base de apoyo.
-Contubernio de Munich.
-Aumento de la represión
(TOP), aunque de forma selectiva.
B-EVOLUCIÓN INTERNA DEL FRANQUISMO.
-Aumenta la división
entre las familias franquistas.
-Tímidas reformas (de la
organización sindical, Ley de Prensa de 1966).
-Aprobación de la Ley
Orgánica del Estado (1966). Enfrentamientos en el gobierno entre tecnócratas, inmovilistas,
partidarios del movimiento y aperturistas.
-Elección de don Juan
Carlos como sucesor. Franco opta por los inmovilistas (búnker). Caso Matesa.
6-EL FINAL DE LA DICTADURA (1969-1975).
-Agotamiento
progresivo del régimen, agravado por la agitación sindical y política.
-Aumenta la
oposición obrera. Se multiplican las huelgas, respondidas con una fuerte
represión.
-Mayor
distanciamiento de la Iglesia, que llega a denunciar el Concordato.
-Aumento del
terrorismo de ETA.
-Siguen los
enfrentamientos en el gobierno entre el búnker y los aperturistas, que
comienzan a abandonar el régimen. La oposición se extiende a la judicatura e
incluso al ejército. Al franquismo sólo le queda el apoyo de la extrema
derecha.
-Carrero
Blanco, presidente del gobierno. Misión: salvaguardar el régimen tras la muerte
de Franco. 20-12-1973: Carrero, asesinado por ETA.
-Gobierno
Arias Navarro. Cierto aperturismo (mayor libertad de prensa, estatuto de
Asociaciones), empañado por los casos Añoveros y Puich. Franco, enfermo.
Revolución de los Claveles en Portugal.
-La
oposición comienza a unirse (Junta Democrática, Plataforma Democrática).
-Aumento de
la represión (fusilamientos de militantes de ETA y FRAP). Desprestigio
internacional, aprovechado por Marruecos para anexionarse el Sahara español.
-Aumenta la
gravedad de la crisis económica, respondida con medidas contraproducentes.
-20-11-1975:
muerte de Franco.
ECONOMÍA Y
CAMBIOS SOCIALES DURANTE EL FRANQUISMO
EVOLUCIÓN ECONOMICA
1-LA ETAPA DE AUTARQUÍA
-Fuertes pérdidas tras el
final de la Guerra Civil.
-Pésima coyuntura para la
recuperación económica por la Segunda Guerra Mundial.
-Política
económica autárquica (basada en la de las potencias fascistas) que hunde
aún más a la economía española
nacionalización
de muchos sectores (INI, SNT, RENFE)
desastre
agrícola (malas cosechas, falta de incentivos)
racionamiento
y mercado negro (hasta 1951)
atonía
industrial
inflación
galopante y burocratización excesiva.
extensión
de los seguros sociales.
-A partir de 1950 mejora la economía. Se suprime el racionamiento y
aumenta la inversión estatal, con un fuerte crecimiento económico e industrial,
hipotecado por el déficit exterior, la inflación y la excesiva burocracia. Se
hace imprescindible un cambio de rumbo económico.
2-LA ETAPA DEL DESARROLLO.
-Los tecnócratas
(López Rodó) convencen a Franco de la necesidad de liberalizar la economía y abrirla al exterior. Plan
de Estabilización de 1959, que sienta las bases para el desarrollo.
-Liberalización económica y apertura exterior, aunque aún existen
muchos controles. La favorable coyuntura internacional permite un desarrollo
espectacular, triplicándose la RPC y el PNB entre 1960 y 1975.
-Fortísimo crecimiento del sector industrial, que se moderniza
(aunque no en todos los subsectores). Fuerte crecimiento e intensa
transformación del sector servicios (comercio, transporte, turismo). Modernización
agrícola. Planes de desarrollo.
-Cambio
de la estructura socio-laboral del país. Los sectores secundario y
terciario aumentan sus puestos de trabajo a costa de la agricultura.
-Problemas estructurales:
inflación incontrolable, desequilibrios regionales, déficit comercial crónico.
-Crisis de 1973:
magnificada por las contradictorias medidas gubernamentales, por los problemas
estructurales y por la excesiva dependencia del petróleo.
EVOLUCIÓN SOCIAL
La sociedad española que salió de la Guerra Civil estaba dividida en dos
bandos: los vencedores y los vencidos. Sin olvidar que al menos medio millón de
españoles habían escapado al exilio. Sobre las dos mitades que permanecían en
el país se abatía el control omnímodo del franquismo. La vigilancia policial e
ideológica sobre la población era total, así como su encuadramiento por las
organizaciones falangistas, como el Frente de Juventudes, los sindicatos o la
Sección Femenina. A su vez la Iglesia católica conseguía el control de sectores
básicos de la sociedad, como la enseñanza o la censura, imponiéndose la
obligatoriedad de la religión católica como asignatura. La moral tradicional
católica se impuso como forma de vida social; es el Nacional-Catolicismo.
El pueblo español en su mayoría vivía en la miseria, con los productos
básicos racionados y debiendo acudir al mercado negro abastecido por el
estraperlo. los bajos salarios impedían un consumo generalizado y la existencia
de una clase media extensa, aunque ésta estaba creciendo a partir de los
proveedores del mercado negro. La situación era tan mala que se calcula que,
durante los cinco años que siguieron al fin de la guerra, hubo al menos 200.000
muertes más por desnutrición y enfermedades asociadas que en los años
anteriores a la guerra. Además la inflación hacía mella especialmente en
aquellos que dependían de un salario, cuyo crecimiento estaba siempre por
debajo del de los precios, recurriéndose para paliar la situación al
pluriempleo y las ventas en el mercado negro. También contribuyó a mejorar en
algo el nivel de vida de los españoles el desarrollo paulatino del sistema de
seguridad social, con la implantación de los seguros de protección familiar,
vejez y enfermedad.
El régimen franquista se apresuró desde un primer momento a controlar la
cultura y la educación, utilizando ambas para propagar entre las españoles sus
ideales. La educación del nuevo régimen se basaba sobre todo en las directrices
tradicionales del catolicismo y en los postulados nacionalistas del movimiento,
aunque el Estado invirtió muy poco en el sistema educativo en la década de los
40; su principal actuación en este sentido fue purgar del sistema educativo a
todos aquellos que no comulgasen con sus ideas.
La década de los 50 supuso algunas mejoras en el nivel de vida de los
españoles. El régimen adoptó medidas que beneficiaron a los trabajadores, como
un mayor desarrollo de la implantación de los seguros sociales o la estabilidad
en el empleo. Pero los niveles de vida seguían siendo muy bajos. Los parcos
salarios permitían pocas alegrías a las familias, generalmente numerosas
gracias a la política natalista del gobierno, aunque ya hemos visto como éste
complementaba las rentas de aquellas con subsidios. También se verificó en esta
década un aumento de la inversión pública en educación.
La situación socio-económica iba a mejorar al compás del desarrollo
económico de la década de los 60, y se iban a producir cambios sociales de gran
importancia y una modernización evidente de la sociedad española.
Durante la etapa del desarrollo económico se verificó un importante aumento
de la población. Los causantes de este aumento fueron la disminución acelerada
de las tasas de mortalidad y la elevación constante de la esperanza de vida,
factores ambos que se debían a las mejoras habidas en la alimentación, la
higiene y la atención médica. Como consecuencia la estructura de la población
española cambió, empezando el camino hacia el envejecimiento. También se iban a
producir cambios espectaculares en la estructura sociolaboral y en el reparto
espacial de la población.
En primer lugar el desarrollo de la industria y de los servicios originó
una fuerte demanda de mano de obra que se nutrió del excedente laboral del
campo. Se produjo un gigantesco éxodo rural con la despoblación de la España
campesina interior en beneficio de las
grandes áreas industriales y urbanas como Madrid, Barcelona y el País Vasco, así
como la costa catalana-valenciana, el eje del Ebro (Zaragoza, Navarra) y las
provincias insulares. En la década de los 60 unos cuatro millones de españoles
cambiaron de residencia, fundamentalmente desde el campo a la ciudad,
aumentando enormemente el grado de urbanización del país. A ello se unió la
emigración a los países de Europa Occidental (Alemania, Francia y Suiza sobre
todo) que afectó durante este período a más de un millón de personas. La fuerte
emigración al exterior de nuestras fronteras permitió colocar al excedente
laboral y mantener las tasas internas de paro en niveles relativamente bajos;
dado que la economía española, aun creciendo al ritmo que lo hacía, no podía
absorber a toda la mano de obra nacional, la emigración exterior actuaba como
válvula de escape, evitándose de esta manera los problemas y la inestabilidad
social que unas tasas de paro altas podrían haber acarreado. Pero además los
emigrantes enviaban al país remesas de divisas de capital importancia (llegaban
a cubrir hasta un 35% del déficit comercial), tan sólo superadas por las
obtenidas con el turismo.
La composición sociolaboral del país cambió: la agricultura perdió su
preeminencia, pasando de un 42% de la población activa en 1960 a un 22,2% en
1975; la industria y la construcción aumentaron hasta el 37,1%, y los servicios
hasta el 40,7%. Creció también la población activa en general (con tasas muy
bajas de actividad femenina).
La realidad social también se modificó en estos años. La población
campesina vio mejorar su nivel de vida gracias al aumento de la producción y
los salarios y al descenso de la población dependiente de ella. No obstante las
rentas agrarias continuaban siendo muy inferiores a las de la población urbana,
nutrida ahora con unas clases medias más numerosas; de hecho éste fue el factor
fundamental en el cambio social: la expansión de las clases medias, las cuales
ya no se nutrían exclusivamente de funcionarios, profesionales liberales,
técnicos o pequeños empresarios, sino que se acrecentaban con buena parte de la
clase obrera, sobre todo obreros cualificados y trabajadores del sector
servicios de cierto nivel, cuyo poder adquisitivo se había elevado. Clase
obrera que también había aumentado gracias al desarrollo económico en la
industria y los servicios. Así la estructura social española sufrió un cambio
de enormes proporciones, y muy rápido, en tan sólo dos décadas.
El aumento de las rentas supuso una mejora del nivel de vida de una parte
importante de los españoles, con la incorporación a la sociedad de consumo. Fue
el momento en el que entraron en los hogares españoles el frigorífico, el
televisor, la lavadora, el tocadiscos, el coche, el teléfono, bienes hasta
entonces limitados a una minoría privilegiada.
El cambio económico arrastró la transformación de la sociedad. La mayor
capacidad adquisitiva y la llegada masiva de turistas modificaron las
costumbres, acercándolas a las europeas occidentales. La España tradicional
perdió paulatinamente influencia. La tolerancia, la permisividad social y la
pérdida de influencia de la religión católica se impusieron frente al
conservadurismo oficial, que veía con desagrado el cambio en las costumbres. La
educación y la cultura se extendieron como nunca antes lo habían hecho. Aunque
al comenzar la década de los 60 el sistema educativo español adolecía de graves
carencias, se hizo un notable esfuerzo inversor en este sentido, en especial
tras la promulgación en 1970 de la Ley General de Educación. La pobreza se
atenuó notablemente, pero las diferencias sociales seguían siendo muy amplias,
dado que el sistema no alentaba la redistribución de la riqueza o una mayor
justicia en su reparto, sino más bien lo contrario. Lo que sí es cierto es que
todos los grupos sociales se beneficiaron del desarrollo, lo que sacó de la
pobreza a la mayor parte de los que hasta entonces engrosaban sus filas. Otros
factores, como la ampliación progresiva del sistema de protección social o la
política de construcción de viviendas sociales, coadyuvaron a mejorar las
condiciones de vida de las capas más desfavorecidas de la población. Es decir,
creció el nivel de vida, pero las diferencias entre los más y los menos
favorecidos no se atenuaron, sino que se mantuvieron como unas de las más
elevadas de Europa.
No obstante el régimen fue incapaz de adaptarse a esta sociedad modernizada
que exigía que el desarrollo económico fuese acompañado por la apertura
política hacia la democracia. Así la España oficial y la España real se
alejaban progresivamente.
LA
TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA (1976-1982)
1-EL POSTFRANQUISMO
INMEDIATO. ARIAS Y LA APERTURA DEL RÉGIMEN.
-Situación
económica y política confusa a la muerte de Franco.
-Cierta apertura de Arias
(Ley de Administración Local, Ley de Asociaciones). Estrategia de reforma limitada
dirigida desde el poder.
-Ideas propias del nuevo rey. Contactos con la oposición. Nombramiento de
Fernández Miranda como presidente de las Cortes.
-Inmovilismo de Arias.
Deterioro del orden público. Demócratas en el gobierno (Suárez).
-Aumento
del terrorismo y las huelgas, grave crisis económica.
-Vacío de
poder, que no es aprovechado por una oposición desunida, aunque en auge.
-1-7-1976: dimisión
(forzada) de Arias. Nuevo gobierno Adolfo Suárez, muy criticado al principio.
2-LA REFORMA POLÍTICA.
-Ley para la Reforma Política: ambiente de tolerancia hacia la oposición,
medidas aperturistas y problemas con los
sectores inmovilistas del ejército. A partir de las Leyes Fundamentales
franquistas, la LRP (aprobada por el pueblo en referéndum el 15-12-1976) abre
las puertas a la democracia. Mientras tanto aumenta el terrorismo y empeora la
crisis económica. Legalización del PCE y disolución del Movimiento.
-Primeras elecciones
democráticas (15-6-1977): multiplicidad de partidos y moderación de postulados.
*Derecha:
AP de Fraga.
*Centro:
UCD, coalición de partidos centristas liderada por Suárez.
*Izquierda: Socialistas:
PSOE (Felipe González, radicalismo teórico) y PSP (Tierno Galván).
Comunistas (PCE, Santiago Carrillo,
moderación).
*Nacionalistas:
Cataluña: Pacte Democratic per Catalunya (Jordi Pujol).
País Vasco: PNV, EE.
Victoria
(sin mayoría absoluta) de la UCD, seguida del PSOE.
3-EL PROCESO CONSTITUCIONAL.
3-A LOS
PROBLEMAS Y LAS SOLUCIONES APLICADAS.
-Nuevo gobierno Suárez: grave situación económica, respondida con los
Pactos de la Moncloa. Legalización de los sindicatos y primeras elecciones
sindicales. (1978). Creación de las preautonomías. Terrorismo de ETA y complots
militares.
3-B EL
PROCESO CONSTITUYENTE.
-Espíritu
de consenso.
-Diversidad ideológica.
Elaboración de un anteproyecto. Congreso y Senado aprueban en 10-1978 la
Constitución.
-6-12-1978:
El pueblo aprueba la nueva Constitución en referéndum.
4-EL FINAL DE LA TRANSICIÓN.
4-1
ÚLTIMOS GOBIERNOS DE SUÁREZ.
-Aprobación
de los Estatutos catalán y vasco.
-Elecciones (3-1979) a
Cortes ordinarias: victoria de la UCD, seguida del PSOE.
-Elecciones municipales: la
UCD vence, pero empiezan sus problemas internos. Enfrentamientos
socialdemócratas-democristianos. Progresivo desprestigio de la figura de Suárez
y de la UCD.
-Dimisión de Suárez
(29-1-1981). Intento fallido de golpe de Estado militar (23-2).
4-2
GOBIERNO DE CALVO SOTELO Y DESINTEGRACIÓN DE LA UCD.
-Nuevo
gobierno Calvo-Sotelo: entrada en la OTAN, Ley de divorcio, LOAPA.
-Derrotas electorales de la
UCD y escisión del grupo de Suárez (CDS). AP avanza en la derecha. Deserciones
de diputados centristas. Disolución de las Cortes (8-1982) y convocatoria de
elecciones.
-Proceso
de moderación en el PSOE y crisis en el PCE.
-Elecciones 28-10-1982:
victoria aplastante del PSOE y descalabro de la UCD. Por primera vez un partido
de izquierdas sube al poder de forma pacífica y sin traumas: la transición
democrática ha terminado.
LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA DE 1978
1-EL PROCESO CONSTITUYENTE
En su elaboración el espíritu de consenso fue fundamental, siendo de hecho
la primera Constitución consensuada de la historia de España. Para la mayor
parte de los partidos políticos del momento resultó evidente la necesidad de
este consenso, de tal forma que el mayor número de tendencias políticas e
ideológicas se viera representado y se identificase con el nuevo texto
constitucional.
Naturalmente, existía una gran divergencia ideológica entre los diversos
grupos políticos. La primera cuestión fue definir la forma de Estado, optándose
por la Monarquía entonces existente, lo cual fue aprobado a pesar del
republicanismo formal del PSOE. Se nombró entonces una subcomisión de expertos
formada por siete miembros (tres por UCD, uno por el PSOE, uno por el PCE, uno
por los nacionalistas catalanes y uno por AP) que debía elaborar un
anteproyecto de Constitución. Éste, una vez elaborado, pasó a la comisión
constitucional del Congreso, donde comenzó su examen en mayo de 1978. Las
discusiones más espinosas se produjeron de forma restringida, y el consenso
inicial entre UCD y PSOE fue ampliándose a los demás partidos, salvo el PNV,
que se automarginó al exigir el reconocimiento de la soberanía del País Vasco.
En julio el Congreso aprobaba el texto de la Constitución, con una amplísima
mayoría. El Senado planteó algunas reformas al texto, pero en octubre la
Constitución era finalmente aprobada en sesión conjunta de Congreso y Senado.
Aprobada por referéndum el 6 de diciembre de 1978, su entrada en vigor
inició una nueva etapa de la transición: la de consolidación del sistema y
desarrollo del marco legal. La elaboración de la Constitución había sido larga
y laboriosa, pero por primera vez en la historia de España el marco político
fundamental no era el resultado de los deseos o intereses del grupo político
dominante, sino que representaba a prácticamente todos los sectores del país.
Tan sólo la extrema derecha y la extrema izquierda criticaron la Constitución y
se manifestaron en su contra.
Algunas cuestiones no pudieron ser definidas con exactitud por el texto
constitucional debido al enfrentamiento ideológico. Uno de ellas es la
organización territorial del Estado, que tiene una estructura bastante vaga e
indefinida, ya que no se pudo llegar a un consenso sobre ella.
2-LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA DE 1978
A-CARACTERÍSTICAS
Y APARTADOS MÁS IMPORTANTES
-Características.
Las más importantes son:








-Estructura y apartados más importantes.
La Constitución Española de 1978 comienza con un preámbulo en el que se
enumeran una serie de conceptos generales a modo de declaración de intenciones.
A éste le sigue un articulado, en el que se pueden diferenciar una parte
dogmática y otra orgánica. La parte dogmática consiste en una declaración de
derechos y deberes fundamentales, así como de los principios económicos y
sociales, abarcando el título I. En la parte orgánica se encuentran las reglas
para el establecimiento y funcionamiento de los diferentes poderes, así como el
reparto de competencias entre ellos.
La Constitución consta de un título preliminar, 10 títulos, 4 disposiciones
adicionales, 9 disposiciones transitorias, una disposición derogatoria y una
final, con un total de 169 artículos.
El título preliminar se extiende desde el artículo 1 al 9. En él se define
a España como un Estado social y democrático de derecho con sus valores
superiores inherentes a esta forma de Estado, se define también la forma
política del Estado como Monarquía parlamentaria, la unidad indisoluble de la
Nación, el reconocimiento del derecho a la autonomía de las nacionalidades, la
capitalidad de Madrid, la bandera, la existencia de partidos y sindicatos, se
regula la misión de las fuerzas armadas, el carácter superior de la
Constitución y su función de garantía, etc.
En el título I se enumeran los derechos y deberes fundamentales. Los
derechos son inherentes a la dignidad de la persona, y son entre otros los
contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en los
tratados y acuerdos internacionales ratificados por España: vida, integridad
física y moral, libertad ideológica, religiosa y de culto, aconfesionalidad del
Estado, seguridad, protección legal, honor, intimidad, propia imagen,
inviolabilidad del domicilio, secreto de las comunicaciones, libre residencia y
circulación, libertad de expresión, de reproducción y creación intelectual,
libertad de cátedra, de comunicar y recibir información, reunión pacífica,
manifestación, asociación, participación en los asuntos públicos, acceso
igualitario a las funciones y cargos públicos, tutela judicial, asistencia
letrada, educación, libre sindicación, huelga, petición individual y colectiva,
igualdad jurídica, propiedad privada, herencia, de fundación, de empresa, etc.
Se enumeran y regulan también deberes como el servicio militar o civil, el
sostenimiento de los gastos públicos, derecho y deber de trabajar, etc.
Otro apartado dentro de este título I enumera los principios rectores de la
política social y económica, entre los que se incluyen la protección a la
familia, a los hijos, la promoción del desarrollo social y económico, etc.
También se regula el ejercicio de los derechos y deberes, así como la
suspensión de derechos en casos excepcionales.
El título II habla de las funciones de la corona, su carácter y de la
regulación de su funcionamiento. Hay que señalar que la corona no tiene ningún
poder efectivo, convirtiéndose en representante máximo del Estado y cabeza
visible de éste, pero sin capacidad legislativa, ejecutiva o judicial. Es
decir, el rey reina pero no gobierna.
El título III se refiere a las Cortes Generales, representantes del pueblo
español y poder legislativo. Define sus funciones, competencias, atribuciones,
etc. Posteriormente se ocupa del procedimiento de elaboración de las leyes, de
los tipos de éstas y de la adhesión a los tratados internacionales. Las Cortes
se organizan en dos cámaras, el Congreso de los Diputados (elegido directamente
por los ciudadanos mediante sufragio universal libre y secreto) y el Senado (en
parte de elección directa, en parte mediante el nombramiento por las Comunidades
Autónomas de senadores que las representen según un sistema proporcional). Hay
que destacar que las Cortes son las depositarias prácticamente en exclusiva del
poder legislativo, ya que, aunque el ejecutivo tiene una cierta capacidad de
iniciativa legal (decretos-ley), ha de presentar siempre sus decretos para la
convalidación por parte de las Cortes.
El título IV tiene como contenido el Gobierno y la Administración. Se
enumeran las funciones del gobierno, su carácter de poder ejecutivo, su
elección y responsabilidad. El presidente del gobierno o primer ministro es
propuesto por las Cortes de entre sus miembros y nombrado por el rey, y se
encarga de la elección de sus ministros, quienes son responsables ante las
Cortes de su actuación. En cuanto a la
administración, se define el carácter y función de ésta, así como el estatuto
de sus componentes.
El título V regula las relaciones entre el gobierno y las Cortes Generales,
especialmente por lo que al control parlamentario del gobierno y a la
disolución de las Cortes se refiere.
El título VI habla del Poder Judicial, afirmando que la justicia emana del
pueblo y se administra en nombre del rey por jueces y magistrados. Se afirma
también la independencia del Poder Judicial con respecto a los otros dos
poderes y se regula el funcionamiento de la justicia.
El título VII se ocupa de la Economía y Hacienda, afirmando que la riqueza
del país, sea cual sea su titularidad, se subordina al interés general. Se
reconoce el derecho del Estado a intervenir en la economía, así como su función
tributaria (todos los españoles están obligados a participar en el
sostenimiento de las instituciones en función de sus recursos) y su actuación
reguladora de la economía.
El título VIII trata de la organización territorial del Estado. Éste se
estructura en municipios, provincias y comunidades autónomas, afirmando la
independencia y autonomía de todos ellos en la gestión de sus intereses.
También se enumeran las competencias del Estado y las de estas entidades, así
como el proceso de creación de ellas.
El título IX se ocupa del Tribunal Constitucional, entidad que garantiza
que las leyes y actuaciones desarrolladas por los poderes públicos se ajusten a
lo dispuesto por la Constitución.
El título X regula la modificación y reforma de la Constitución, la
iniciativa de ésta y sus modalidades. Hay que reseñar que la propia Carta Magna
prevé especiales dificultades para su reforma, exigiendo que para ella se
cuente con mayorías parlamentarias muy amplias. Con ello los redactores de la
Constitución intentaron evitar cualquier reforma de tipo partidista, al ser
necesario un amplio consenso para llevar a cabo cualquier modificación.
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